Fumadores con Clorofila (Título Tentativo)

CAPITULO I

IBAMOS ATRASADOS

 

III SHOW MOST GO ON

 

El viaje seguía a la  misma velocidad que antes o tal vez ahora más rápido, los tres encendimos un cigarrillo, yo recién había descubierto un cenicero que estaba debajo de mi puerta, por lo que ahora podría fumar tranquilo y sin sentirme un torpe. Victoria y Pais conversaban y mencionaban personas que no conocía. Me dediqué a ver el camino y de vez en cuando intervenía preguntando quienes eran de los que hablaban. Me dediqué a pensar cómo sería el resto del día, si lograríamos volver sanos y salvos con Victoria después del matrimonio, pensaba en cómo haría Pais para arreglárselas en Viña, pensaba en que tan gangster podría ser el traje del novio y también en un momento me dedique a pensar en que es lo que estaba haciendo realmente asistiendo a este matrimonio.

Nunca había ido a un matrimonio, solamente al mío y debo reconocer que estuvo muy bueno, no sólo para mi, también para mis invitados. La mayoría de ellos eran amigos de la universidad, de la noche y el crepúsculo. Considerando que mi familia lleva décadas fuera del país armé la lista de invitados más ecléctica que pude. De ninguna forma quería que las bancas del lado de los invitados del novio en la iglesia estuvieran desiertas. A pesar de eso todos mis invitados fueron pensados y convocados por el cariño y aprecio que nos teníamos. Mi madrina fue Calista Subiabre, mi mejor amiga hasta el día de hoy. Fue ella la que me presentó a mi ex esposa, fue ella la que nos junto, fue ella la que después en muchas ocasiones me dijo que las cosas no estaban bien y que no era justo todo lo que estaba pasando en mi matrimonio, al final, fue ella la primera que supo que quería separarme. Con Calista hemos pasado por altos y bajos, pero a pesar de que nos reprochemos muchas cosas, siempre hemos  seguido juntos en esta hermandad. Mi padrino de boda fue Adrián Montecinos. Nos conocimos durante los años en que participé y formé parte del circuito poético joven. Juntos creíamos que teníamos la posibilidad de cambiar la escena literaria nacional. Tuvimos por años una editorial independiente en la que publicábamos a los poetas más jóvenes que no tenían cabida en los estantes de las librerías más elegantes, llevaba por nombre "Contrabando del bando en contra". Realizamos con otros amigos escritores decenas de encuentros, algunos internacionales,y grandes carnavales de letras.
Nuestra amistad se desmoronó irónicamente después de mi matrimonio, se fracturó porque de cierta forma mis intereses cambiaron o me los cambiaron. Adrián terminó odiando a mi esposa, siempre me dijo que ella había truncado las posibilidades que tenía para sobresalir en el circuito literario, Adrián ese día de mi boda, terminó agarrando el ramo, la verdad es que yo sabía que eso podía suceder y lo deje pasar.
Por un momento me puse a pensar si Victoria agarraría el ramo y me di cuenta que podía suceder, que lo dejaría pasar y que no me disgustaría tanto.

No se cuanto tiempo estuve inmerso y pensativo o si es que inconscientemente participaba de las conversaciones de Pais y Victoria, pero los tres estábamos pasándolo muy bien.

En la radio sonaba Bonnie Tyler, “Total eclipse of the Heart”, la canción que había hecho famosa a Victoria en todos los locales Karaoke de la capital. Su show era completísimo y su timbre de voz le acompañaba completamente. Se puso a cantar y yo hacía los coros, como tantas otras veces ya lo había hecho. Creo que ella sentía que cuando cantaba esta canción cantaba su vida, creo que ella sentía que fue escrita pensando en ella.

Pais me miraba por el retrovisor y se reía mientras cantábamos. En la parte más triste de la canción me preguntó si había visto últimamente a mi ex esposa, a lo que le respondí que si, que nos seguíamos encontrando en las casas de los pocos amigos en común que nos quedaban y que eso estaba bien, que no nos complicaba.

Al entrar al túnel Zapata la radio se interrumpió, Pais encendió las luces, cerramos las ventanas y nos quitamos los lentes de sol, Victoria seguía cantando su canción aunque esta ya no sonaba más. Seguramente imaginaba que cuando saliéramos del túnel la radio volvería a sintonizar y ella estaría sincronizada con Bonnie Tyler, pero eso no sucedió. Al salir del túnel ya estábamos a mitad de camino, entre Santiago y Viña del Mar, estábamos en el patíbulo de las estaciones de radio, no estábamos en ningún lugar, por lo que sólo se escuchaba una interferencia ensordecedora. Victoria nos dijo que de no ser así ella hubiese estado perfectamente alineada con la canción y a mi no me cupo duda de eso.  Ambos felicitamos a Pais porque ya estábamos en la mitad de nuestro viaje, yo la felicite porque había pasado un buen rato sin mencionar lo tarde que Íbamos, felicité a Victoria por su performance y ella me agradeció por haberme atrevido a acompañarle al matrimonio, todo esto lo dijimos con la estática de la radio como telón de fondo.


Seguimos conversando, fumando y acercándonos a Viña, Victoria ya estaba cansada de escuchar sólo ruidos en la radio pero no había nada que pudiéramos hacer. Éramos tres marineros en alta mar, sin destino ni procedencia y hasta que no alcanzáramos tierra firme no tendríamos control de nuestro entorno, habíamos perdido toda posibilidad de elegir y decidir. Tan sólo nos quedaba seguir derecho, lo más rápido posible según exclamó Pais, para no perdernos nada de la ceremonia. Tan sólo nos quedaba llegar rápido a Viña para que la radio sintonizara y el show pudiera continuar.

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